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Parroquia Santa Madre de Dios

San Alberto hurtado: Sacerdocio en el verdadero amor

DarÍo Card. Castrillón Hoyos
Prefecto de la Congregación para el Clero

El presente texto constituye una valiosa reflexión escrita para Revista “Humanitas”, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, por el Prefecto de la Congregación para el Clero, S.E.R. Cardenal Darío Castrillón Hoyos. Meditando sobre la figura de San Alberto Hurtado, desea recordar a todos los sacerdotes del mundo que su ministerio encuentra eficacia santificante en la fidelidad a Cristo, a Aquel que, hallado en la oración es adorado en la Eucaristía y contemplado en la Cruz. La búsqueda de la santidad personal es el camino único para la fecundidad misionera y evangelizadora por parte del ministro de Cristo, configurado ontológicamente según Cristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia.

El hombre de hoy, aunque no lo manifieste explícitamente, anhela encontrar, en el sacerdote común, a Cristo; tiene sed de ver en él a la persona que, “tomado de entre los hombres, en favor de los hombres e instituido para las cosas que miran a Dios” (Heb.1, 5), pueda decir con San Agustín: “Nuestra ciencia es Cristo y nuestra sabiduría también es Cristo. Es Él que infunde en nosotros la fe de cara a las realidades del ámbito temporal y es Él quien se revela en aquellas verdades que dicen relación a las realidades eternas”. (San Agustín, De Trinitate 13, 19, 24).

La primera Encíclica del Santo Padre , Deus caritas est, constituye una autorizada y luminosa guía para que todo sacerdote sepa responder al don del amor de Dios que quiere que todos los hombres sean salvados, ofreciendo en Cristo la propia vida al servicio de la Iglesia, amada del modo total y exclusivo con que Cristo mismo, Cabeza y Esposo suyo, la ha amado. 

* * *

"San Alberto Hurtado: sacerdocio en el verdadero amor"
Darío Card. Castrillón Hoyos
Prefecto de la Congregación para el Clero
Ciudad del Vaticano

Revista “Humanitas”
Pontificia Universidad Católica de Chile
Santiago de Chile  

Introducción
En los días previos e inmediatamente posteriores a la canonización del P. Alberto Hurtado(1) se han publicado innumerables artículos y estudios que han explorado a fondo su figura. Los medios de comunicación han recogido innumerables aspectos de su vida tomados desde muchos enfoques, de tal modo que hoy resulta prácticamente imposible presentar un estudio con pretensiones de originalidad.

Por eso, mi acercamiento es necesariamente repetitivo, aunque intentaré profundizar en su vida desde una óptica que define a san Alberto Hurtado en su más íntima esencia vital: la de su sacerdocio.

San Alberto Hurtado era ante todo sacerdote. Tenía claro que su sacerdocio no era simplemente una profesión o un añadido a su persona, sino un sacramento que definía profundamente su identidad y su misión. Había leído y meditado las palabras del Papa Pío XI dirigidas a los sacerdotes y sabía que el sacerdote "no es el hombre asalariado que trabaja por una recompensa temporal; ni el empleado que cumple, sí, a conciencia las obligaciones de su cargo, pero tiene también puesta la mira en su ca­ rrera, en sus ascensos; es el buen soldado de Cristo que no se embaraza con negocios del siglo, a fin de agradar a quien le alistó para su servicio (2) ; es el ministro de Dios y el padre de las almas, y sabe que su trabajo, sus afanes, no tienen compensación adecuada en los tesoros y honores de la tierra" (3) .

Ser sacerdote no era para él un modo de ser, sino su ser. Para San Alberto Hurtado ser sacerdote era una vocación de amor que venía de Dios y a la que él respondía con todo su amor, con toda su donación. En ella encontraba su verdadera felicidad: "¡Ya me tiene de sacerdote del Señor! Bien comprenderá mi felicidad y con toda sinceridad puedo decirte que soy plenamente feliz (...) Ahora ya no deseo más que ejercer mi ministerio con la mayor plenitud posible de vida interior y de actitud exterior compatible con la primera " 4 . Vida interior y actitud exterior compatible con ella. En esta frase se encierra el secreto de su coherencia sacerdotal, de su admirable correspondencia entre su ser y actuar. San Alberto Hurtado era sacerdote y siempre actuaba como sacerdote. Su identidad sacerdotal lo definía profundamente y marcaba claramente su actuar en cada momento del día.

Para San Alberto Hurtado, su vida era su sacerdocio y su sacerdocio era su vida. No había división, no había distinción. La unión era perfecta. Los dos, sacerdocio y vida, se unían en una clave de bóveda que daba sentido a todo lo que hacía, a todo lo que decía, a todo lo que era: el amor entendido como donación: amor a Dios sobre todas las cosas y amor al prójimo como Cristo lo amó, todo un programa de vida sacerdotal.

San Alberto Hurtado es modelo de sacerdote, un sacerdote orgulloso de serlo, que en público y en privado se presentaba como sacerdote, que siempre vestía su distintivo sacerdotal, que expresaba en cada poro de su piel, en cada movimiento, la esencia de la unción sacerdotal; un sacerdote que amaba su vocación sacerdotal. Todo en la vida de San Alberto Hurtado era ser sacerdote y serlo desde la donación, desde el amor auténtico, distintivo del cristiano y del sacerdote. Tenía la convicción de que "un cristiano sin preocupación intensa de amar, es como un agricultor despreocupado de la tierra, un marinero desinteresado del mar, un músico que no se cuida de la armonía. ¡Si el cristianismo es la religión del amor!" 5 . Por eso, su programa de vida era "hacer en Cristo la unidad de mis amores. Todo esto en mí como una ofrenda, como un don que revienta el pecho; un movimiento de Cristo en mi interior que despierta y aviva mi caridad; un movimiento de la humanidad, por mí, hacia Cristo. ¡Eso es ser sacerdote!" 6 . San Alberto Hurtado profesaba el amor, celebraba el amor, vivía el amor y oraba en el amor.



1. Profesar el amor

"Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" 7 . Efectivamente, el cristianismo, en su esencia, no es otra cosa sino ser seguidor de Cristo, un discípulo del Señor que vive correspondiendo con su amor al amor que Dios le tiene. "La naturaleza específica de la fe es la relación con el Dios vivo" 8 . El sacerdote, además, por la unción recibe una configuración especial con Cristo sacerdote, es "otro Cristo".

El centro de la vida cristiana debe situarse en un constante dinamismo por conocer, amar, imitar y seguir a Jesucristo, viviendo en profunda unión de amor con El. La fe cristiana es un seguimiento, una respuesta de amor al amor de Dios. Cuando el católico profesa su fe simplemente relata las intervenciones de Dios en la historia de los hombres. Nuestro "credo" recoge hechos, actos de Dios. En cada uno de ellos se percibe a Dios que quiere acercarse al hombre, que quiere nuestra salvación. Y desde el primer artículo de nuestra fe, en cada intervención de Dios en la historia, hay una motivación constante: el amor. Tanto que, en cada frase del "credo" podría añadirse la expresión "por amor" para explicar el significado profundo del actuar de Dios, de cada una de sus obras. Dios se da continuamente al ser humano por amor. Por eso creemos en un solo Dios, Padre Todopoderoso, que por amor creó el Cielo y la Tierra, lo visible y lo invisible; creemos en un Solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, que por amor nació del Padre antes de todos los siglos, que por amor bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo, por amor, se encarnó de María la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado, y por amor padeció y fue sepultado, y por amor resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre. Y creemos en el Espíritu Santo que se nos da por amor, y en la Iglesia, don de amor de Cristo. La profesión de fe del cristiano es un recuerdo del amor de Dios a los hombres expresado en sus obras, en sus intervenciones en la historia humana. Profesamos a un único Dios que, en cada persona divina expresa una relación de amor auténtico, de donación, y el cristiano entra con todo su ser en ese misterio de amor.

El sacerdote no es sino la prolongación de ese amor de Dios que se sigue dando a los hombres en su Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo. Ser sacerdote es profesar ese amor trinitario, llevarlo a los hombres, mostrarlo con la confianza de quien sabe que lo que lleva entre manos es un don de Dios, con la responsabilidad de quien se sabe administrador, no dueño.

Estas convicciones estaban muy presentes en la mente y en el corazón de San Alberto Hurtado. Todo en él profesaba el amor que vivía. En sus gestos, en sus modales, en su sonrisa, había una convicción transmitida: la seguridad en el amor de Dios que se nos ha revelado; la certeza de que Cristo nos amó y se entregó por nosotros 9 . Como consecuencia de ello, su lema jesuítico: "ad maiorem Dei gloriam ", se convirtió en su consigna de vida: todo era para mayor gloria de Dios, todo dirigido a Él. Esta frase no constituía en él un principio teológico adquirido intelectualmente, sino la explicación más profunda de su vida, lo que transmitía a cualquiera que lo encontrase en su camino.

San Alberto Hurtado vivía una espiritualidad fuerte, sólida, forjada en los ejercicios espirituales de San Ignacio, en el principio y fundamento de la vida espiritual, en la elección de vida. Y todo reflejado en una rica personalidad, de un hombre sonriente. Como él decía, "la sonrisa sólo existe cuando se da y nadie es tan pobre que no pueda darla"; esa característica sobresalía en su personalidad. Parecía que no hubiera tiempos difíciles para él. Su semblante sereno, su preocupación constante por los demás, su convicción de que "el amor jamás usa la palabra yo, sino tú", eran gestos que sobresalían en él.

No era hombre de grandes demostraciones intelectuales, sino de testimonio, pues como él decía: "no necesitamos demostradores, ¡necesitamos testigos!". Cada día de su jornada era un verdadero desgaste de energías puestas al servicio de Dios y de los demás, pues como él decía: "más vale gastarse que oxidarse". Siempre actuaba movido por el continuo deseo de mostrar a Cristo a los demás y de mostrar a Cristo en él para los demás, enseñando a "viajar como viajaría Cristo, a orar como oraría Cristo, a conducirse en política, en economía, en su vida de hogar como se conduciría Cristo".

Cristo era su vida, su apoyo: "Un bribón y un santo: ¿en qué se diferencian? En el tronco en el que se apoyan. Apoyémonos en Jesús entonces y el resto, un regalo!".

San Alberto Hurtado profesaba el amor a Cristo allí donde estuviera, en sus escritos, en sus homilías, en sus conversaciones. Su vida fue un continuo expandir el "bonus odor Christi" 10 , el buen olor de Cristo, en todo. Buen resumen de lo que debe ser la vida de todo sacerdote.


2. Celebrar el amor

El sacerdote no sólo profesa el amor, también celebra el amor. Dios entra en la vida de los cristianos por la liturgia, donde podemos tocar su amor infinito. El Bautismo es amor que nos toca. La Eucaristía es el sacrificio donde se come la Víctima Sagrada. "La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús. No recibimos solamente de modo pasivo el Logos encarnado, sino que nos implicamos en la dinámica de su entrega" 11 . La liturgia es fuente de amor, del amor de Dios, es el manantial que salta hasta la otra vida 12 . Pero la liturgia es también afirmación de nuestra identidad cristiana en la que se muestra el amor de Dios hacia el hombre. El sacerdote, celebrando y viviendo lo que celebra, cumple su misión de enviado de Dios, tomado de entre los hombres y puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados 13 .

Cuando el sacerdote levanta la Eucaristía, celebra el amor más grande. Cuando levanta en sus manos el cáliz y la patena, el cuerpo y la sangre de Cristo, y con ellos reza a Dios Padre, en la unidad del Espíritu Santo, está celebrando el amor de Cristo, que intercede ante el Padre. La sangre separada del cuerpo es Cristo muerto, Dios hecho hombre, que se presenta como el cordero inmolado por amor para la salvación de los hombres, de todos los hombres. El sacerdote ora a Dios Padre por intercesión de Cristo que se entrega de nuevo. El sacerdote es quien celebra el amor de Dios entre los hombres. Y esta es otra dimensión muy presente en la vida de San Alberto Hurtado.

San Alberto Hurtado celebraba el Amor cada vez que celebraba la Eucaristía, centro de su vida. En la Eucaristía veía realizadas todas las aspiraciones más sublimes del ser humano: "La gran obra de Cristo, que vino a realizar al descender a este mundo, fue la redención de la humanidad. Y esta redención en forma concreta se hizo mediante un sacrificio. Toda santidad viene del sacrificio del Calvario, él es el que nos abre las puertas de todos los bienes sobrenaturales. Todas las aspiraciones más sublimes del hombre, todas ellas, se encuentran realizadas en la Eucaristía". Para San Alberto Hurtado, la Eucaristía realizaba todas las aspiraciones humanas; en ella estaba la fuente de la santidad, la puerta de acceso a todos los bienes sobrenaturales. Por ello, en la Eucaristía, San Alberto Hurtado veía realizada la felicidad del ser humano a la que todos los hombres aspiran, la felicidad que es posesión de Dios.

"En la liturgia de la Iglesia, en su oración, en la comunidad viva de los creyentes, experimentamos el amor de Dios, percibimos su presencia y, de este modo, aprendemos también a reconocerla en nuestra vida cotidiana. Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor. Dios no nos impone un sentimiento que no podamos suscitar en nosotros mismos. Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor, y de este "antes" de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta" . En la Liturgia, Dios se nos da, sin reserva, sin medida, y en la Liturgia, el ser humano llega a ser como Dios. Si, desde el inicio del Génesis, el ser humano aspiraba a ser como Dios 15 , en la Liturgia es donde se produce esa transformación profunda: "el hombre se transforma en Dios es asimilado por la divinidad que lo posee; puede con toda verdad decir como San Pablo: Ya no vivo yo, Cristo vive en mf' 16 . Dios, en su infinita generosidad, sobrepasa las falsas promesas de Satanás 17 y nos regala la participación en su vida divina por la gracia.

Además, San Alberto Hurtado tenía la certeza de que en la Eucaristía se cumple el deseo presente en todo ser humano de hacer cosas grandes. "El hombre quiere hacer cosas grandes por la humanidad; ofreciendo la Misa salva la humanidad y glorifica a Dios Padre en el acto más sublime que puede hacer el hombre. El sacerdote y los fieles son uno con Cristo". En el pensamiento de San Alberto Hurtado, la Eucaristía es, también, unión de caridad, otro de los grandes anhelos del ser humano: "Padre, que sean uno... que sean consumados en la unidad" 18 .

San Alberto Hurtado consideraba la Eucaristía como realización de la comunión entre Cristo y nosotros: "esa donación de Cristo a nosotros, que exige de nosotros gratitud profunda, traería consigo una donación total de nosotros a Cristo, que así se dio, y a nuestros hermanos, como Cristo se dio a nosotros".

San Alberto Hurtado solía decir: "¡Mi vida es una Misa prolongada!" y en esa frase encerraba una de las claves más profundas de su vida sacerdotal. San Alberto se hizo Eucaristía; su vida fue un celebrar el misterio de la presencia escondida de Cristo que se muestra en el pan y en el vino. Pero su vida fue también hacerse eucaristía dándose a los demás análogamente a como Cristo se da como alimento en el pan y en el vino. La Eucaristía es viático de peregrinos y San Alberto Hurtado fue consuelo de los hombres y mujeres cristianos en camino hacia el Padre, peregrinos de la Patria Celeste.


3. Vivir el amor

Vivir el amor es el distintivo del cristiano 19 , el principal mandamiento de Cristo, un mandato nuevo 20 del que penden toda la ley y los profetas 21 . "Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero 22 , ahora el amor ya no es sólo un "mandamiento", sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro" 23 . Vivir el amor es amar como Cristo nos amó. Los sacerdotes son los custodios de este amor, los servidores que entregan su vida en la vivencia de este mandato del Señor, buscando siempre el bien de los hombres, sus hermanos. El sacerdote es el encargado por Dios para cultivar este don, para vivir en él la misma donación de Cristo a los hombres. Por eso, el sacerdote experimenta continuamente el aguijón del "ay de mí si no evangelizare" 24 y la preocupación constante por el bien de sus hermanos.

Para el cristiano, y especialmente para el sacerdote, la vida adquiere sentido cuando se vive en el amor: en el amor a Dios sobre todas las cosas y en el amor al prójimo. Estas son las coordenadas de la santidad, y todos los cristianos estamos llamados a ella 25 . San Alberto Hurtado tenía muy claro que su vida sólo tenía un sentido: la santidad. Para él, vivir era lo mismo que ser santo. En su diario recoge la reflexión de que la santidad: "a la que Dios me llama, que me parece austera... Toda la santidad a la luz de la eternidad, eso es vivir de verdad!". Vivir de verdad, "dar a la vida un sentido propio", son frases que acuñó San Alberto Hurtado y que reflejan el dinamismo con el que conducía su propia vida, algo muy lejano de la pereza y el acomodamiento al que parece tender la naturaleza humana caída.

San Alberto Hurtado vivió, como sacerdote, un apostolado incansable, sólidamente cimentado en la gracia, concebido como un deber de amor hacia Dios. No era simple activismo, aunque estuviera lleno de actividades y aunque su tiempo se le fuera en cientos de proyectos que ponía en marcha. Tenía muy claro que "el gran Apóstol no es el activista, sino el que guarda en todo momento su vida bajo el impulso divino. Cada una de nuestras acciones tiene un momento divino, una duración divina, una intensidad divina, etapas divinas, término divino. Dios comienza, Dios acompaña, Dios termina... " 26 . Así, para él, el apostolado no era otra cosa que "almas para la eternidad, almas que sean felices para la eternidad, liberadas de un incendio". Con ello, se hacía eco de lo que el Papa Pío XII recomendaba todos los sacerdotes del mundo: "Vuestro celo debe tener por objeto no cosas terrenas y caducas, sino eternas. El propósito de los sacer­ dotes que aspiran a la santidad debe ser éste: trabajar únicamente por la gloria divina y por la salvación de las almas" 27 .

En el inicio de sus proyectos, de su actuar, siempre existía una pregunta, tomada de su espiritualidad ignaciana: "¿Qué haría Cristo en mi lugar?". Frente a cualquier situación, su pregunta siempre era la misma: "ante cada problema, ante los grandes de la Tierra, ante los problemas políticos de nuestro tiempo, ante los pobres, ante sus dolores y miserias, ante la defección de colaboradores, ante la escasez de operarios, ante la injusticia de nuestras obras: ¿Qué haría Cristo si estuviera en mi lugar?". Desde ahí comenzaba su actividad apostólica. Ese preguntarse por lo que haría Cristo en su lugar era como su rumbo constante.

El ejemplo de Cristo alimentaba, sobre todo, sus actitudes más profundas como pastor. Dos años después de la ordenación sacerdotal de San Alberto Hurtado, el Papa Pío XI publicó una encíclica en la que se dirigía a los sacerdotes y hacía con ellos un examen de conciencia que caló profundamente en el alma de San Alberto Hurtado: "¿Cómo podrá un sacerdote, al meditar el Evangelio, oír aquel lamento del Buen Pastor: Tengo otras ovejas que no son de este aprisco, las cuales debo yo recoger 2 *, y ver los campos con las mieses ya blancas y a punto de segarse 29 , sin sentir encenderse en su corazón el ansia de conducir a estas almas al corazón del Buen Pastor, de ofrecerse al Señor de la mies como obrero infatigable? ¿Cómo podrá un sacerdote contemplar tantas infelices muchedumbres, no sólo en los lejanos países de misiones, sino desgraciadamente aun en los que llevan de cristianos ya tantos siglos, que yacen como ovejas sin pastor 1 ®, que no sienta en sí el eco profundo de aquella divina compasión que tantas veces conmovió el Corazón del Hijo de Dios? 31 " 32 . San Alberto Hurtado recogió este eco profundo y sintió encenderse en su corazón este deseo de conducir a las almas hacia el Corazón de Cristo y ofrecerse al Señor coimo obrero infatigable.

Como sacerdote, nunca perdía de vista que su deber principal era iluminar a las almas con el mensaje de Cristo, con su Buena Nueva: "El apostolado es la iluminación de las almas. Dios, que podría iluminarlas por sí mismo, se vale de nosotros para ello. La Buena Nueva, el Evangelio, que trajo Cristo al mundo, es la reconciliación de las almas con su Padre. Esta Buena Nueva predicada y aplicada es el apostolado " 33 .

San Alberto Hurtado era sacerdote de todos, sacerdote para todos, sin exclusiones: "A ejemplo del divino Maestro, el sacerdote, en todo cuanto pueda, vaya al encuentro de los pobres, de los trabajadores, de todos aquellos que se encuentran en angustia y en miseria, entre los que hay también muchos de la clase media y no pocos hermanos de sacerdocio. Pero no olviden tampoco a aquellos que, aun siendo ricos en bienes de fortuna, son con frecuencia los más pobres de alma y tienen necesidad de ser llamados a renovarse espiritualmente para hacer como Zaqueo: Doy a los pobres la mitad de mis bienes, y, si he defraudado a alguien en algo, le restituyo el cuadruplo 2 * 4 . En el campo de las disputas sociales, el sacerdote no debe, pues, perder nunca de vista el fin de su misión. Con celo, sin temor, debe exponer los principios católicos sobre la propiedad, la riqueza, la justicia social y la caridad cristiana entre las diversas clases, y dar a todos el ejemplo manifiesto de su aplicación" 35 .

Su apostolado partía del amor a Dios sobre todas las cosas y a sus hermanos los hombres; de ver a Cristo en cada uno de sus hermano y buscar su bien integral, sin visiones reductivistas. Era un amor eficaz, que se hacía operante en iniciativas dedicadas a ayudar al ser humano con el que se encontraba cada día. Cumplía así el ideal apostólico del sacerdote que el Papa Pío XI señalaba en su encíclica "Ad catholici sacerdotii" publicada dos años después de que San Alberto Hurtado recibiera la unción sacerdotal: "Este celo de la gloria de Dios y de la salvación de la almas debe, como se lee de Jesucristo en la Sagrada Escritura 36 , devorar al sacerdote, hacerle olvidarse de sí mismo y de todas las cosas terrenas e impelerlo fuertemente a consagrarse de lleno a su sublime misión, buscando medios cada vez más eficaces para desempeñarla con siempre creciente extensión y perfección" 37 .

San Alberto Hurtado no defendía causas ni ideologías, sino personas; atendía al Cristo que sufría en cada hombre. Su apostolado consistía en salir al encuentro del ser humano allí donde hubiera una necesidad, comprometerse con el destino eterno y temporal de cada persona:

"Lo primero, amarlos: Amar el bien que se encuentra en ellos, su simplicidad, su rudeza, su audacia, su fuerza, su franqueza, sus cualidades de luchador, sus cualidades humanas, su alegría, la misión que realizan ante sus familias... Amarlos hasta no poder soportar sus desgracias... Prevenir las causas de sus desastres, alejar de sus hogares el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la tuberculosis. Mi misión no puede ser solamente consolarlos con hermosas palabras y dejarlos en su miseria, mientras yo almuerzo tranquilamente, y mientras nada me falta. Su dolor debe hacerme mal: la falta de higiene de sus casas, su alimentación deficiente, la falta de educación de sus hijos, la tragedia de sus hijas: que todo lo que los disminuye, que me desgarre a mí también. Amarlos para hacerlos vivir, para que la vida humana se desarrolle en ellos, para que se abra su inteligencia y no queden retrasados. Que los errores anclados en su corazón me pinchen continuamente. Que las mentiras o las ilusiones con que los embriagan, me atormenten; que los periódicos materialistas con que los ilustran, me irriten; que sus prejuicios me estimulen a mostrarles la verdad. Y esto no es más que la traducción de la palabra amor »38


No se rendía ante lo heroico. Para él, como sacerdote del amor, el amar conllevaba naturalmente el heroísmo. Lo más humano era donarse completamente, heroicamente: "¿Cuántos ha podido uno ver que prometían tanto y no han hecho nada! Se han hundido, ¡se pasmaron! Al perder el sentido de lo heroico, ¡pierden el sentido de lo humano!". Tenía muy claro que no podía vivir sin comprometerse con los demás. Su vida no podía contentarse con no hacer el mal, tenía que hacer el bien, todo el bien posible: "Está muy bien no hacer el mal, pero está muy mal no hacer el bien".

San Alberto Hurtado fue hombre de realizaciones, fiel a su consigna: "Menos palabras y más obras". Sabía que "la fidelidad a Dios, si es verdadera, debe traducirse en justicia frente a los hombres" y por ello luchaba incansablemente por la justicia, yendo muchas veces más allá de sus fuerzas físicas, sin guardarse nada para sí. Tenía muy claro que "nunca habremos dado a Dios lo suficiente mientras no se lo hayamos dado todo".


4. Orar el amor

La oración fortalece el amor. Se puede decir que el sacerdote que no vive de la oración corre el riesgo de debilitarse en el amor a Dios y a sus hermanos. En la oración, el sacerdote se identifica con la voluntad de Dios, se posesiona de los sentimientos de Cristo que, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz 39 . La oración fortalece al sacerdote para poder vivir contra corriente y afirmar su identidad sacerdotal en una cultura que defiende unos valores opuestos a ella. Al mismo tiempo, la oración del sacerdote es expresión de su fe y de su amor. En ella vierte lo más íntimo de su ser, su capacidad de amar sublimada en su alianza esponsal con la Iglesia. En ella profundiza en el insondable misterio de Dios, en su amor.

San Alberto Hurtado era también y sobre todo un hombre de profunda oración, un alma auténticamente contemplativa. De la oración extraía las fuerzas para vivir su ministerio sacerdotal, su santidad. En ella se encontraba consigo mismo y con Dios.

"Después de la acción hay que volver continuamente a la oración para encontrarse a sí mismo y encontrar a Dios; para darse cuenta, sin pasión, si en verdad caminamos en el camino divino, para escuchar de nuevo el llamado del Padre, para sintonizar con las ondas divinas, para desplegar las velas, según el soplo del Espíritu. Nuestros planes de apostolado necesitan control, y tanto mayor mientras somos más generosos. ¡Cuántas veces queremos abrazar demasiado!, ¡más de lo que pueden contener nuestros brazos!

Para guardar el contacto con Dios, para mantenerse siempre bajo el impulso del Espíritu, para no construir sino según el deseo de Cristo, hay que imponer periódicamente restricciones a su programa de apostolado. La acción llega a ser dañina cuando rompe la unión con Dios. No se trata de la unión sensible, pero sí de la unión verdadera, la fidelidad, hasta en los detalles, al querer divino. El equilibrio de las vidas apostólicas sólo puede obtenerse en la oración. Los santos guardan el equilibrio perfecto entre una oración y una acción que se compenetran hasta no poder separarse, pero todos ellos se han impuesto horas, días, meses en que se entregan a la santa contemplación.

Esta vida de oración ha de llevar, pues, al alma naturalmente a entregarse a Dios, al don completo de sí misma. Muchos pierden años y años en trampear a Dios. La mayor parte de los directores espirituales no insisten bastante en el don completo. Dejan al alma en ese trato mediocre con Dios: piden y ofrecen, prácticas piadosas, oraciones complicadas. Esto no basta a vaciar al alma de sí misma, eso no la llena, no le da sus dimensiones, no la inunda de Dios. No hay más que el amor total que dilate al alma a su propia medida. Es por el don de sí mismo que hay que comenzar, continuar, terminar" 40 .

 

Conclusión

San Alberto Hurtado, sacerdote, ha pasado a la historia como el ángel de Getsemaní que consuela al Cristo Místico de las clases altas y de las clases bajas, que vivió desde el amor y para el amor, que extendió entre sus semejantes la convicción de que Dios los amaba hasta el extremo de morir en la cruz por ellos: "Recordar a los hombres entristecidos del mundo moderno, que por encima de sus dolores hay un Dios que los ama, hay un Dios que es amor 41 , un Dios que cuando ha querido escoger un símbolo para representar el mensaje más sentido de su alma, ha escogido el Corazón porque simboliza el amor, el amor hacia ellos, los hombres de esta tierra. Un amor que no es un vano sentimentalismo, sino un sacrificio recio, duro, que no se detuvo ante las espinas, los azotes, y la cruz" 42 .

San Alberto Hurtado queda para la Iglesia como intercesor, pero queda también como modelo de sacerdote que edifica su vida desde el verdadero amor, desde la donación de sí mismo a Dios y a los demás.

 

 

 

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NOTAS

 

(1) LUIS Alberto Hurtado CRUCHAGA. Nació en Viña del Mar, Chile, el 22 de enero de 1901. Ingresó en
la Compañía de Jesús el 5 de agosto de 1923. Fue ordenado sacerdote en Bélgica el 24 de agosto de 1933.
Fundó el "Hogar de Cristo" el 19 de octubre de 1944. Falleció en Santiago de Chile el 18 de agosto de
1952. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 6 de octubre de 1994 y fue canonizado por el Papa
Benedicto XVI el 23 de octubre de 2005.

(2) Cf. 2 Tim 2,3-4.

(3) PÍO XI, Carta encíclica Ad catholici sacerdotii, 20 de diciembre de 1935, n. 54.

(4) San Alberto Hurtado, carta del 8 de octubre de 1933, año de su ordenación sacerdotal.

(5) San Alberto Hurtado, Discurso a 10.000 jóvenes de la Acción Católica, 1943.

(6) San Alberto Hurtado, Reflexión personal escrita, noviembre de 1947.

(7) Benedicto XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, 1.

(8) BENEDICTO XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, 28.

(9) Cf. Gal 2,20.

(10) Cf. 2 Cor 2,15.

(11) BENEDICTO XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, 13.

(12) Cf. Jn4,14.

(13) Cf. Hb5,l.

(14) BENEDICTO XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, 17.

(15) Cf. Gn 3,5.

(16) Gal 2,20.

(17) Cf. Gn 3,5.

(18) Juan 17,22-23.

(19) Cf. Jn 13,35-36.

(20) Cf. Jn 13,34.

(21) Cf. Mt 7,12; Mt 22,40.

(22) Cf. Un 4,10.

(23) BENEDICTO XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, 1.

(24) 1 Cor 9,16.

(25) Cf. CONCILIO VATICANO II, Constitución dogmática Lumen gentium, 39.

(26) San Alberto Hurtado, Reflexión personal escrita, noviembre de1947.

(27) PÍO XII, Exhortación apostólica Menú Nostrae, 23 de septiembre de 1950, n. 57.

(28) Jn 10,16.

(29) Jn4,35.

(30) Mt 9,36.

(31) Cf. Mt 9,36; 14,14; 15,32; Me 6,34, 8,2, etc.

(32) PÍO XI, Carta encíclica Ad catholici sacerdotii, 20 de diciembre de 1935, n. 57.

(33) San Alberto Hurtado, Meditación predicada en 1941 para sacerdotes vinculados a la Acción
Católica.

(34) Le 19,8.

(35) Pío XII, Exhortación apostólica Mentí Nostrae, 23 de septiembre de 1950, n. 108.

(36) Cf. Sal 68,10; Jn 2,17.

(37) Pío XI, Carta encíclica Ad catholici sacerdotii, 20 de diciembre de 1935, n. 56.

(38) San Alberto Hurtado, Reflexión personal escrita, noviembre de 1947.

(39) Fil 2,4-8.

(40) San Alberto Hurtado, Reflexión personal escrita, noviembre de 1947.

(41) Cf. 1 Jn 4,8.

(42) San Alberto Hurtado, Meditación predicada por radio, 4 de abril de 1944.

 

 

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La realidad social y económica de nuestro país deja a muchos chilenos y chilenas en situación de exclusión y profundo desamparo, impidiendo las oportunidades de superación y limitando el acceso a viviendas, servicios de salud y educación de calidad.

Como joven, tienes la opcion de enfrentar esta situación, denunciándola en forma activa a través de tu participación en Un Techo para Chile. Sólo a través del contacto directo con la realidad que viven día a día las personas que viven en campamentos, podrás entender crear o promover las medidas efectivas y sustentables que permitan acabar con la extrema desigualdad social en Chile.

¿Qué puedo hacer como voluntario en Un Techo para Chile?

El trabajo realizado por Un Techo para Chile, se sustenta en la motivación de un diverso grupo de jóvenes voluntarios que comprenden las múltiples carencias y necesidades que viven los campamentos en Chile. La propuesta es abordar estos problemas de la forma más amplia posible, siendo un primer paso la construcción de una mediagua a quienes más la necesitan, para luego dar paso a un proceso formalizado de habilitación social. Desde esta perspectiva, como voluntario, puedes desarrollar y poner en práctica las más diversas habilidades personales y académicas al ejecutar los planes de intervención desarrollados por Un Techo para Chile.

Áreas de participación:

  • Construcción de mediaguas
  • Habilitación social
    • Plan académico
    • Plan jurídico
    • Plan fomento productivo (microcréditos)
    • Cursos de empleabilidad y oficios
    • Talleres recreativos
    • ...

¿Qué necesito para ser voluntario?

Un Techo para Chile está compuesto principalmente por estudiantes universitarios motivados por conocer y revertir la situación de vulnerabilidad de quienes viven en campamentos. Para formar parte de este equipo sólo necesitas mucho entusiasmo y ganas de luchar contra la exclusión social en Chile.

¡Inscríbete ya! en: http://www.untechoparachile.cl/static/comoColaborar/voluntariado.html

365 dias de Cuasimodo!

 

 

Muy queridísimos hermanos y hermanas en Cristo:  

        Hoy fuimos testigos de la presencia renovadora del Señor en medio de nuestras poblaciones, quizás un Cristo de cuerpo reducido, pero que con entusiasmo igual contagiaba de alegría a quienes lo veían pasar un tanto extrañados. A pesar de la menguada cantidad de fieles, Jesús Sacramentado llego a un gran número de enfermos físicos que sintieron calmados sus dolores gracias a la compañía de nuestro buen amigo y pastor, Jesucristo.¿Pero esta hermosa misión solo debe realizarse en una fecha determinada, un solo domingo? Lamentablemente es así, y mas doloroso es aun darnos cuenta que ni siquiera para esta fecha nuestros jóvenes, “comprometidos” con el anuncio de la Buena Nueva, participan activamente en este camino donde se siembra esperanza. Pareciera que se nos olvida que nuestro Señor no solo resucita en Pascua, es cierto que en el tiempo pascual celebramos ese acontecimiento, pero El renace y nos regala la eternidad todos los días, especialmente los domingos, cuando celebramos la Eucaristía. Es entonces esta fecha tan emotiva para nuestros hermanos y hermanas enfermos, un llamado de atención para los que confiamos en el amor de Dios, para los que nos autodenominamos católicos “a nuestra manera”, que vivimos la eucaristía, pero olvidamos la misa, llegando a nuestras casas a encerrarnos en nuestras habitaciones como si buscáramos resguardar el mensaje de Cristo ante los dolores, y errores del mundo. ¡Hermanos! La palabra nunca pasara, no temamos entregarla a quienes no la conocen, no seamos egoístas con aquel tesoro que se nos ha sido regalado, compartamos el amor infinito de nuestro Padre. Con un gesto simple, una sonrisa, una palabra de preocupación y cariño, una caricia, un tiempo para escuchar los pensamientos que aquejan a quienes nos rodean… no seamos mezquinos con los regalos que Dios nos entrega… Quien mucho da, mucho recibe.

 

Inscripción a Escuela de Música Religiosa

 

La “Escuela de Música Religiosa”, es una instancia de aprendizaje musical y litúrgico, que está destinado a aquellos Grupos de Canto que sirven en las distintas parroquias, capillas y lugares donde se celebran normalmente los distintos sacramentos de nuestra iglesia, principalmente la Eucaristía dominical.

 

Nos damos cuenta que el canto y la música son parte de la celebración litúrgica, pero no como algo que sirve únicamente para embellecerla, sino como  una viva forma de hacer que, el pueblo de Dios, alabe y ore a su Señor.  La ausencia de un grupo de canto, en una celebración, se deja sentir, como también, su sobresaliente y exagerada presentación. Para ambos casos, esta Escuela de Música Religiosa, pretende formar y educar, la música, como un elemento servidor de la liturgia, en otras palabras, hacer de ella, un ministerio litúrgico.    

 

Esta escuela comenzó hace varios años, y se formalizó, recién a finales del  2003, y es parte del Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago, pues toda la experiencia que se ha realizado con coros y grupos de cantos parroquiales, ha sido conducida bajo este departamento. El director del mencionado departamento litúrgico es el Pbro. Héctor Gallardo y, como responsable de esta escuela musical, el Pbro. Orlando Torres Madrid.

 

El modo de proceder de esta escuela es la siguiente:

 

1.- Está dirigida, principalmente, para todos los jóvenes que desean aprender a conducir, musicalmente, un Grupo de Canto (coro), pero en función específica de la liturgia, especialmente la Eucaristía dominical. Es decir, para grupos de canto de parroquias, capillas, movimientos apostólicos y colegios.

 

2.-  El alumno requiere, en primer lugar, ser una persona cristiana-católica, comprometida con la vida pastoral de su parroquia. En su corazón lleva el amor a Jesucristo y a su Iglesia, y una vida normal, bajo los criterios pastorales.   

 

3.-  El período de este curso es de dos años, básicamente. Después, tendrá la libertad de aprovechar algunos cursos en función de algo más específico, como es el caso de la interpretación musical de salmo, que desde hace varios años está tomando más importancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4.- El programa a seguir, de cada alumno, durante este año, es el siguiente:

 

a)  Dos horas a la semana, divididas en dos módulos:

 

19.30 hrs. – 20.25 hrs  = Teoría musical

20.35 hrs  -  21.30 hrs  = Talleres: canto, guitarra, flauta traversa y  

                                      órgano., solo uno por año.

 

b)     El número de clases son 35, comenzando el miércoles 02 de abril.

 

c)      Existira entre el 12 y 26 de marzo un periodo de evaluación de conocimientos y aptitudes musicales para seleccionar los talleres correspondientes, solo para los alumnos de 1er.año

 

d)     Se realizará un día de jornada litúrgica que culminará  con un concierto de música religiosa.

 

e)     En la segunda semana de diciembre se culminará este año con una gala artística, donde los diferentes cursos presentarán sus creaciones  

          artísticas a los familiares y comunidades parroquiales.

 

 

5.- Los cursos están dictados por 10 profesionales de la música, todos profesores especializados de su área. 

 

6.-  También, como cosa optativa para cada alumno, esta Escuela tiene la responsabilidad de participar en algunos actos litúrgicos, organizados por el Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago, como es el caso del Te Deum tradicional que se realiza en Fiestas Patrias. En esas ocasiones, el alumno podrá participar como coro, acompañados por músicos de la orquesta del Teatro Municipal de Santiago y otros, con el fin de desarrollar más su sentido cultural de la música.

 

7.-  el valor de inscripción es $5.000 y una mensualidad tambien de $5.000.- al igual que años anteriores

 

8.-  El lugar de funcionamiento de esta escuela es el colegio Sagrados corazones de alameda 2062, los dias miércoles.

 

9.-  Las inscripciones:

 

Las inscripciones se deben hacer directamente, el día 09 de marzo de 2008, durante el encuentro de coros de la arquidiócesis de santiago a contar de las 15:30 hrs y durante los dias miércoles de marzo, desde las 18:30 horas.

 

 

 

Dios permita que esta Escuela de Música Religiosa, sea, en verdad, una instancia de servicio para toda nuestra iglesia de Santiago, en el ámbito litúrgico, pues no ha surgido por iniciativa, únicamente de una sola persona, sino producto de una serie de acontecimientos dados por diferentes celebraciones, encuentros y   motivos. Que sea para la mayor excelencia y vivencia de nuestra fe. 

 

 

 

 

 

 

 

P. Orlando Torres Madrid                      José Manuel Carter M

          Director                                                         Secretario Ejecutivo

 

 

Santiago, enero de 2008

 

      

Consultas a :

 

Jcarter@iglesia.cl

 

emreligiosa@gmail.com

Carta a los medios por el Día del Joven Combatiente

Con ocasión del aniversario de la muerte de Rafael y Eduardo Vergara Toledo, diversas vocerías han llamado a salir a las calles para manifestar su descontento, en lo que se ha dado en llamar día del Joven Combatiente.

Comparto la solidaridad con el dolor de sus Padres que vieron destrozar la vida de sus hijos en circunstancias tan injustas y violentas hace 23 años, y también tengo la más profunda convicción que los jóvenes deben ser
protagonistas ahora y no en el futuro, de un Chile más 
justo y fraterno.  Sin embargo, todos hemos sido testigos
de cómo estos llamados hacen que se desate una escalada de violencia en nuestras poblaciones y el miedo impere en 
la ciudad. Nada hace aceptables estas acciones.

En otras ocasiones he oído justificar la violencia con el argumento de que  es la única forma con la que logran ser escuchados. Ante esto me urge recordar  lo engañoso de optar por ella.  Nada más ingenuo que pensar que por ese medio se puede resolver algún problema. Por el contrario, lo complica porque destruye el diálogo,  acalora los ánimos y terminamos sin escucharnos. Con ella entramos en una dinámica en donde el otro es siempre un enemigo en quien no se puede confiar ni un milímetro; en esta dinámica todo lo que diga o haga el contendiente será sujeto de sospecha.

Jesús, más que muchos, fue un rebelde que luchó por cambiar las cosas. Y si lo seguimos escuchando es porque fue fiel hasta las últimas consecuencias a su mensaje de amor y no se dejó vencer por la tentación del odio. Ahora Resucitado nos ofrece su Paz. En sus apariciones es su palabra más reiterada. Todavía más, declara dichosos a quienes tienen la audacia de creer en El sin necesitar pruebas. El nos invita a apostar por la paz y a evitarnos las dolorosas consecuencias del odio. Es urgente que volvamos a poner nuestra confianza en su fecundidad. Ella no significa pasividad, muy por el contrario exige mucho más compromiso, creatividad y audacia.

En nuestro país ya vivimos una larga y dolorosa historia para aprender a valorar los caminos de la paz. Tuvimos que recorrer un largo calvario para darnos cuenta de algo tan obvio:  en  la violencia ganan los violentos. Sólo por el camino del diálogo sereno y respetuoso es posible avanzar hacia condiciones más dignas para todos.

En esta fecha, quiero unirme a las palabras de Monseñor Goic y  llamar a la calma, a dejar de lado odios y enfrentamientos que pueden ocasionar nuevas muertes. Y en especial me dirijo a los jóvenes, para que cultiven en ellos la no violencia activa, que no significa dejar de pelear por lo que consideran justo, si no que se trata de promover instancias de diálogo y cambio.

¡Feliz el Pueblo que se atreve a creer en los caminos de la Paz.!

Misas de Semana Santa - Parroquia Santa Madre de Dios

 

 

Jueves Santo

21:00 – Misa de la Cena del Señor, Parroquia Madre de Dios.

Se Celebrará la institución de la Eucaristía, la institución del Sacerdocio y el lavado de pies, el mayor signo del servicio al prójimo en donde Jesús nos muestra su ejemplo.

Procesión al monumento y adoración al santísimo hasta las 00:00 horas.

 

Viernes Santo

16:00 – Reunión en cada una de las comunidades.

17:00 – Encuentro de las comunidades en Fernández Albano con Avenida La Feria.

El Vía Crucis como el año anterior será decanal, este año llegaremos a la capilla Jesús de Nazareth en donde se realizará la adoración a la cruz.

 

Sábado Santo

09:30 – 13:00 – Retiro en el Colegio Clara Estrella. Ubicado en la intersección de calles Con Con y Valparaíso (a dos cuadras de la parroquia).

20:30 – Vigilia Pascual, Capilla Jesús Señor de la Vida.

El punto de encuentro será en Fernández Albano con Huasco, en donde se procederá a realizar la bendición del fuego.

 

Domingo de Resurrección

11:00 – Misa de Resurrección, Parroquia Santa Madre de Dios.

La misa será realizada por la Pastoral Juvenil para todos los niños de la comunidad, terminada la eucaristía celebraremos la Resurrección de Jesús con un desayuno.

 

Se le recuerda a la comunidad dejar sus aportes para la misa del domingo y realizar de mejor manera el desayuno, agradeceremos mucho sus aportes.

 

 

Actividades de Semana Santa en Santiago

 

Jóvenes celebrarán en Plaza Italia

Provenientes de todo Santiago, miles de jóvenes festejarán la Resurrección de Cristo, el sábado 22 de marzo, a partir de las 23,30 hrs en la Plaza Italia y reafirmarán su compromiso de misionar la ciudad llevando la palabra de Dios. 

La invitación de la Vicaría de la Esperanza, es que después de asistir a las vigilias pascuales los jóvenes y sus familias concurran masivamente, a celebrar esta fiesta con la que culmina Semana Santa.

Esta actividad contará con la participación especial de distintas iglesias cristianas que aclamarán al resucitado, además de momentos de oración y expresiones artísticas.

Como cierre de esta jornada se presentará por primera vez en nuestro país el P. Fray Richard Godoy, sacerdote panameño, que al ritmo del rap, reggeaton y merengue, festejará a Cristo resucitado.

El Vicario de la Esperanza Joven, Padre Galo Fernández afirmó "Celebramos esta fiesta porque tenemos  la convicción de que el Señor está presente en la vida de muchos jóvenes sembrando esperanza, alentando sus sueños, fortaleciendo sus trabajos, quitando sus temores e impulsándolos a ser activos en la transformación de su realidad " 

Para los que no puedan asistir, la Fiesta será transmitida en vivo por Canal 13, a partir de las 00:30 horas del domingo 24 de marzo.

Más información en www.esperanzajoven.cl

Fuente: Comunicaciones VEJ

 


Santiago, 07/03/2008

Semana Santa en VPU y Parroquia Santa Ana

Este año los jóvenes de la pastoral universitaria y la comunidad parroquial de Santa Ana han preparado diversas instancias para vivir Semana Santa acompañando a Jesús en su pasión, muerte y resurrección. Las actividades son completamente gratuitas y abiertas a jóvenes y adultos. 

En vísperas de celebrar Domingo de Ramos este sábado 15 de marzo a las 19:00 horas se efectuará una misa en la Vicaría Pastoral Universitaria presidida por su nuevo Vicario, el Padre Tomás Scherz. En esta eucaristía a la que están especialmente invitados jóvenes del grupo “Encuentro en la Calle”, pastorales y la comunidad de confirmados de Santa Ana se entregaran las pautas para que los jóvenes puedan vivir con profundidad la Semana Santa.

Las actividades continuarán el jueves 20 de marzo con la celebración de la Misa de Última Cena organizada por la VPU, a las 20:00 hrs. en la Parroquia Santa Ana (Catedral 1513) Con esta misa recordaremos el gesto con el cual Jesús ofreció a Dios Padre su cuerpo y su sangre bajo las especies del Pan y el Vino. Una vez finalizada la misa se desarrollará un momento de Hora Santa, a través de cantos y oraciones acompañando a nuestro Señor.

El viernes 21 de marzo, entre las 09:30 hrs. y 12:30 hrs. se realizará un retiro predicado por el Padre Tomás Scherz, en la Parroquia Santa Ana. Por la Tarde viviremos el Vía Crucis que partirá a las 18:30 hrs. desde la Basílica del Salvador (Huérfanos esquina Almirante Barroso). El trayecto, que recuerda las estaciones de la pasión de Cristo camino al Calvario, comprenderá las calles aledañas a la Basílica y finalizará en el Templo Santa Ana. 

El sábado 22 de marzo la Parroquia Santa Ana abrirá nuevamente sus puertas para un segundo retiro a realizarse entre las 09:30 hrs. y 12:30 hrs., a cargo del Padre Lionel de Ferrari. Por la noche, a las 21:00 horas en la misma parroquia se efectuará la tradicional Vigilia Pascual. Se recuerda a los asistentes llevar un vela para la ocasión. 

Finalmente invitamos a los jóvenes de Santiago a participar en la Fiesta de Resurrección, organizada por la Vicaria de la Esperanza Joven, el sábado 22 de marzo a partir de las 23:30 Hrs. en Plaza Italia.

Catedral Metropolitana de Santiago (Plaza de Armas 444) 

Jueves Santo: 
Misa Crismal, 11:00 horas, preside Cardenal Errázuriz
Institución de la Última Cena y lavado de pies 19:00 horas, preside Cardenal Francisco Javier Errázuriz
Viernes Santo: 
Liturgia de la Pasión y Adoración a la Cruz 15:30 horas. Preside Cardenal Errázuriz
Rezo del Vía Crucis 19.00 horas
Sábado Santo: 
Vigilia Pascual 21:00 horas. Preside Cardenal Francisco Javier Errázuriz
Domingo de Resurrección: 
Misas: 9:45, 11:00, 12:00 horas

Misa de 12:00 horas, preside Cardenal Errázuriz 

Santuario Padre Alberto Hurtado (Av. Padre Hurtado 1090 Est. Central)

Jueves Santo: 
20:00 horas, Misa de Institución de la Eucaristía

Viernes Santo: 
Retiro abierto de 10:00 a 13:00 horas, predicado por
P. Juan Carlos Bussenus y José Tomás Gatica, sj.
17:00 horas: Vía Crucis (inicio en plaza frente a Hogar de Cristo)
19:00 horas: Liturgia de Viernes Santo en el Templo Parroquial 

Sábado Santo: 
10:00 a 13:30 horas, retiro comunitario
21:00 horas: Misa de Gloria en la Explanada del Santuario

Domingo de Resurrección: 

12:00 horas, Misa de Resurrección

Parroquia San Juan Bosco (Gran Avenida 8340- La Cisterna)
Jueves Santo:
20:00 Misa de la Cena del SeñorLavado de Pies. 
22:00 hrs. Adoración al Santísimo
Viernes Santo:
10:30 a 12:30 hrs. Confesiones
10:30 a 12:30 hrs. Reflexión de las 7 Palabras, Adoración de la Cruz.
17:00 hrs. Vía Crucis en calles adyacentes a la Parroquia 

Sábado Santo:
10:30 a 12:30 hrs. Retiro para jóvenes en la cancha del Colegio. San Juan Bosco.
10:30 a 12:30 hrs. Retiro para adultos en la Parroquia.
22:00 hrs. Vigilia Pascual

Domingo de Resurrección: Misas 8:30, 10:00 y 12:00 hrs.

Santuario Nacional de Maipú (Carmen 1750- Maipú)
Jueves Santo: 
Misa a las 20:00 horas
Adoración al Santísimo de 21:30 horas a 23:00 horas
Viernes Santo: 
Retiro abierto para jóvenes desde las 09:30 a 13 horas en la Casa del Peregrino.
Retiro abierto en la Capilla del Santísimo de 09:00 a 13:00 horas. 
Liturgia de las 7 palabras a las 15:00 horas 
Liturgia de la Pasión a las 16:00 horas.
Vía Crucis 19:00 horas
Sábado Santo: 
Vigilia Pascual a las 21:30 horas, en la Explanada del Santuario. 
Domingo de Resurrección: 
Misas a las 10:00, 12:00, 17:00 y 19:00 horas

Santuario Nuestra Señora de Lourdes (Lourdes 645-Quinta Normal)

Jueves Santo: 
Misa de la Cena del Señor a las 20:00 horas en la Basílica. Después de la Misa, Adoración al Santísimo hasta las 22:00 horas
Viernes Santo: 
Retiro de 9:00 a 13:00 horas, en Colegio Santa Ana en San Pablo 3850.
Predica de las Siete Palabras a las 14:00 horas en La Gruta
Adoración de la Cruz a las 17:00 horas en la Basílica
Vía Crucis por las calles de la Parroquia a las 19:00 hrs.
Sábado Santo: 
Laudes en La Basílica (Altar de la Cena) Asuncionistas, 
Hijas de Santa Ana y comunidad parroquial, a las 8:30 hrs.
Oración a la Dolorosa, en la Gruta a las 11:00 hrs.
Solemne Vigilia Pascual a las 22:00 hrs, en la Gruta.
Domingo de Resurrección: 
Misa a las 8:00, 9:30, 11:00, 12:00, 17:00 y 19 horas.

Santuario De Schöenstatt (La Concepción 7626. Parad. 14 de V. Mackenna)

Jueves Santo: 
Misa de la última cena a las 20:00 horas Adoración al Santísimo después de la Misa.
Viernes Santo: 
Confesiones de 9:00 a 16:30 hrs. 
Retiro Espiritual abierto para adultos 9:30 horas a 15:00 hrs.Liturgia de la Pasión a las 15:00 hrs.
Vía crucis a las 17:00 horas.
Sábado Santo: 
Misa de Gloria a las 21:00 hrs.
Domingo de Resurrección:

Misas a las 9:30, 11:30 y 19:00 horas. 

 

Semana Santa en Canal 13

CANAL 13 - SEÑAL ABIERTA 

Jueves Santo

- 21:55 Mensaje de Monseñor Andrés Arteaga, obispo auxiliar de Santiago



- 22:00 Largometraje: “El Rey David”. Richard Gere es el protagonista de esta épica súper producción inglesa-estadounidense que recrea la vida del legendario personaje bíblico. La historia sigue al joven pastor que se enfrenta y vence al gigante Goliath, y que gracias a su valor y perseverancia, llega a convertirse en el Rey de Israel. La historia y la leyenda se unen en esta historia que mezcla sabiduría, acción y romance. Con Edward Woodward, y Alice Krige. Dirige Bruce Beresford (“Conduciendo a Miss Daisy”)

- 00:00 Telenoche

- 00:40 Largometraje “Los Cruzados”. Excelente producción ítalo-alemana dirigida por Dominique Othenin-Girard. Con la actuación de Alessandro Gassman, Armin Mueller-Stahl y Franco Nero.
En el Siglo XI, el Papa Urbano II anuncia una Guerra Santa contra los Sarracenos, quienes han ocupado la ciudad sagrada de Jerusalen. Tres amigos de distinto origen parten a pelear a Las Cruzadas. Pero la terrible experiencia de la guerra separara sus destinos.

Viernes Santo

- 07:00 Cubox: "Los Diez Mandamientos para niños"

- Meditaciones entre 7 Y 9 A.M del Pbro. Luis Eugenio Silva: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" 

- 09:30 Retiro en directo desde el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica: Predica el Pbro. Hugo Tagle psch. 

- 10:00 Panel de reflexión, conducido por Cristián Amaya 

- 10:30 Retiro: Predica el Pbro. Samuel Fernández, Decano de la Facultad de Teología UC. 

- 11 :00 Panel de reflexión, conducido por Cristián Amaya

- Meditación del Pbro. Luis Miguel Herrera: "De cierto te digo, estarás conmigo en el Paraíso"

- 11 :30 Largometraje: "Santa Rita". La vida de Santa Rita de Cascia. En Umbria, a fines del siglo XIV en una época donde sólo la violencia es el único lenguaje posible, esta joven y bella mujer enfrentará terribles retos en su vida. Una familia destruida y la convicción de que tiene una misión en su vida: devolver la paz a su pueblo.

- Meditación del Pbro. Pedro Ossandón, Vicario Episcopal de la Zona Norte de Santiago: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"

- 14:00 Teletarde 

- Meditación del Pbro. Luis Eugenio Silva: “Tengo Sed”.

- 14:35 Largometraje: "La Biblia" (1966). La más grande de las historias en una súper producción dirigida por John Huston. Una espectacular cinta que narra la Creación, la historia de Adán y Eva, Caín y Abel, Noé y el arca y la historia de Abraham. Una obra maestra con un increíble reparto que incluye a: John Huston, Richard Harris, Ava gardner, Peter O’Toole, George C. Scott, Franco Nero, Stephen Boyd.

- 17:00 Vía Crucis desde Roma. En Chile, panel conducido por Antonio Quinteros, con reflexiones y comentarios de Monseñor Fernando Chomali, obispo auxiliar de Santiago. 

- Meditación del Pbro. Carlos Cox: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu"

- 19:00 Largometraje: "Alberto, cuánto cuesta hacer un ojal". La historia del primer encuentro entre Dios y san Alberto Hurtado. Centrada en su juventud, la película muestra a Alberto Hurtado en su dimensión más íntima y personal, indaga en sus afectos y sus ideales. La etapa más desconocida de la vida de un hombre santo. Dirigida por Ricardo Larraín y protagonizada por Iván Alvarez de Araya.

- 21:00 Teletrece 

- 21:55 El Tiempo 

- 22:00 Largometraje: "Hermano Sol, Hermana Luna". Una de las grandes películas del realizador italiano Franco Zefirelli (“Jesús de Nazareth”, “Romeo y Julieta”). A principios del Siglo XIII, el hijo de un rico mercader de la ciudad de Asís, en Italia, vuelve de la guerra y sufre una reveladora conversión al Cristianismo.
Francesco Bernardone renuncia a su pasado y a sus riquezas, para convertirse en el “más pobre de los pobres” y dedicar su vida a todas las criaturas de Dios. Todo un clásico. Un bella y lírica película, protagonizada por Graham Faulkner y Alec Guiness.


Sábado Santo

- 08:00 Cubox: "Grandes Héroes de la Biblia" 

- 14:00 Teletarde 

- Meditación del Pbro. Andrés Moro 

- 14:30 Sábado de Reportajes: 
Inside the Vatican 
Jallalla de María Elena Wood 
Tierra Santa, de Andrés Chávez 

- Meditación del Pbro. Galo Fernández

- 18:00 Largometraje: "Karol, la vida de Juan Pablo II". Excelente y exitosa producción que relata la vida de Karol Wojtyla desde la invasión nazi a Polonia, su paso por Cracovia, su ordenación sacerdotal y la lucha que enfrentó contra el comunismo que intentó derrocarlo. 
Dirigida por Giacomo Biattato, protagonizada por Piotr Adamczyk y Raul Bova.

- 21:00 Teletrece 

- 21:50 El Tiempo 

- 21:55 Mensaje de Pascua del Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz 

- 22:00 Largometraje: "El Angel de los Niños". La historia de Carlo Gnocchi, un sacerdote italiano que vivió como capellán los horrores de la Segunda Guerra Mundial en Albania y luego volvió al frente ruso acompañando a los soldados. De regreso en Italia creó una fundación para ir en ayuda de las víctimas. En 1948 recibió el reconocimiento del Papa Pio XII por su gran obra. 

- 23:45 Repetición de Lo mejor de Sábado de Reportajes 

- 00:30 Fiesta de la Resurrección: Transmisión en directo desde Plaza Italia, en Santiago. Provenientes de toda la capital, miles de jóvenes festejarán la Resurrección de Cristo, a partir de las 23,30 hrs. y reafirmarán su compromiso de misionar la ciudad llevando la palabra de Dios. Más información sobre la Fiesta de la Resurrección




Domingo de Pascua

- 06:20 Transmisión vía satélite desde Roma de la Misa de Pascua y Bendición Urbi et Orbi (Panel en Santiago con el Pbro. Luis Eugenio Silva) 

- 09:00 Cubox 

- 12:00 Misa de Resurrección: en directo desde la Catedral Metropolitana

- 13:10 Especial de Bienaventurados 

- 14:00 Teletarde 
- 14:30 Tierra Adentro 
- 15:30 Flor de país
- 16:30 Deportes 13 Full 
- 17:10 Largometraje: "Toy Story I "
- 18:35 Largometraje: "Toy Story II" 
- 21:00 Teletrece 
- 21:55 El Tiempo 
- 22:00 Grandes Eventos: "Buscando a Nemo"

 Programación de Canal 13 Cable


Viernes Santo

- 15:00 Vía Crucis desde Roma junto a señal abierta
- 17:00 Al sur del mundo: Especiales Semana Santa
- 18:00 Ayuda a la Iglesia que sufre: África
- 18:30 Huellas de un inmigrante: Padre Ricardo Sammon
- 19:00 El niño que yo fui. Benito Baranda
- 19:30 Liderazgo en persona. P. Fernando Montes SJ
- 20:00 Tierra Santa: al otro lado del muro
- 20:30 Arrebol, Religiosidad Campesina
- 21:00 Huellas de un inmigrante: Claudio Di Girólamo
- 21:30 Perú: 7,9ª La fe puesta a prueba
- 22:00 La belleza de pensar: Jean Ives Claves
- 23:00 Semana Santa en Tierra Santa

Sábado Santo

- 00:00 Somos rocas vivas
- 00:30 Ayuda a la Iglesia que sufre: Cuba
- 20:00 Al sur del mundo: Minga en la iglesia de Tei
- 21:00 Visita de Juan Pablo Segundo a Chile
- 22:00 Semana Santa en Tierra Santa
- 23:00 La belleza de pensar

Domingo de Pascua

- 07:00 Misa de Pascua desde Roma y Bendición Urbi et Orbi
- 12:00 Misa desde la Catedral Metropolitana junto a la señal abierta

Canal 13 Internet

Como cada año, Canal13.cl invitará a sus usuarios a vivir la Semana Santa de manera interactiva: además de seguir la programación especial en la señal en vivo, tendrán la oportunidad de ver los videos con los mensajes y comentarios preparados especialmente por Canal 13.

Por otra parte, el público tendrá la posibilidad de reflexionar y meditar a través de un Blog de Semana Santahttp://semanasantac13.blogspot.com/, planteando dudas y formulando aportes a un grupo de seminaristas que estarán on line durante estos días de recogimiento espiritual.

Canal 13 invitará al público a reflexionar en el espíritu de la frase escogida para este año: “Jesús en Nuestra Vida: Esperanza”